El empleo en bancos acumula siete años seguidos en caída libre y ya está en mínimos desde 2011: qué hay detrás
Entre julio de 2018 y julio de 2025, en la «intermediación financiera» se perdieron 13.700 puestos de trabajo, lo cual representa una caída mayor al 8%.
El empleo asalariado en bancos y entidades financieras acumula siete años seguidos en caída libre, y en julio tocó mínimos desde abril de 2011, según datos oficiales. Pese a que es una de las actividades con mejor performance desde que Javier Milei es presidente, en el sector hablan de una menor rentabilidad. A eso se suma un proceso de digitalización cada vez más profundo, impulsado por la adopción de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) que automatizan tareas operativas y transforman los modelos de atención y gestión. Este cambio tecnológico llevó a muchas entidades a reducir su dotación de personal o a reconvertir puestos hacia perfiles vinculados con la economía del conocimiento.
Según los números desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el sector de intermediación financiera contaba a julio de este año con 149.900 empleados, esto es 1.700 trabajadores (-1,14%) menos que el mismo mes del año pasado y 2.200 (-1,44%) que noviembre 2023, cuando asumió el Gobierno actual.
No obstante, el cambio de la composición de la masa salarial dentro de la industria financiera comenzó previamente a la llegada de La Libertad Avanza al Ejecutivo. De acuerdo con los datos del SIPA, la caída más intensiva se produjo entre 2018 y 2021, plena pandemia, cuando se perdieron 8.900 puestos de trabajo (-5,46%), siempre tomando como base julio de cada año. De allí a 2025 se perdieron otros 4.800 (-3,09%).
Las causas de la caída del empleo en el sector financiero
Los argumentos a las caídas dentro del sector se explican, en parte, porque posterior a la pandemia de coronavirus se aceleró el proceso de transformación digital dentro de las entidades. Según estimaciones de una entidad, el 80% de las personas dejaron de asistir a las sucursales, por lo que hay un proceso en el que los bancos adaptaron sus canales de atención. «Ahora los clientes pueden operar las 24 horas, por lo menos en la mayoría de las operaciones», dijo una fuente del sector.
«Cuando en una zona no va la gente a la sucursal, como ha pasado, porque el 80% de las operaciones las hacen de forma digital, te quedan operaciones muy básicas como alguna por caja que también se puede hacer por un rapipago o por un supermercado, como es la extracción de dinero. En esa sucursal las personas que están trabajando en este momento cara a cara las adaptás a una atención más adecuada a la que pide el cliente, que puede ser desde su casa o desde una oficina a través de un chat, o de distintos canales digitales de respuesta. Ahí tenés una de las transformaciones más importantes», explicó una alta fuente del sector.
Desde La Bancaria, gremio que nuclea a los trabajadores del sector, afirman que existe una combinación de factores que hicieron que los puestos de trabajo se acoten año a año. Señalan que «no existe reposición de las bajas ya sean por retiros voluntarios o vegetativas, en el marco de avance tecnológico, potenciado por la pandemia«. Esto implica que se busca ajustar la cantidad de personal dentro de las entidades.


