Alarma en los mercados: Corea del Sur agitó el debate por un posible impuesto a la IA y sacudió a las tecnológicas
Internacional

Alarma en los mercados: Corea del Sur agitó el debate por un posible impuesto a la IA y sacudió a las tecnológicas

May 13, 2026

Una iniciativa oficial podría afectar el desarrollo del negocio de la inteligencia artificial si se propaga por el resto del mundo. Por ahora luce como una amenaza, pero ya impactó en los mercados.

Durante el cierre del mercado surcoreano, en el “after market” del lunes pasado, hubo una fuerte presión vendedora que llevó el índice de referencia KOSPI desde los casi 8.000 puntos a menos de 7.500 puntos. ¿Qué desencadenó la ola de ventas? Fue la idea de algunos políticos que plantearon por qué no aprovechar los beneficios derivados de la inteligencia artificial (IA).

Según la agencia Bloomberg un alto funcionario político surcoreano dijo que el país debería pagar a los ciudadanos un «dividendo» utilizando impuestos sobre las ganancias de la IA, con la obvia alusión a Samsung y SK Hynix.

Los comentarios publicados en la red social Facebook por el jefe de política presidencial, Kim Yong-beom, provocaron fuertes fluctuaciones en las acciones coreanas, mientras los inversores intentaban comprender el alcance de las propuestas. “En la era de la IA, los beneficios excesivos son, por naturaleza, concentrados”, escribió Kim. Según afirmó, es muy probable que las empresas de memorias, los ingenieros principales y los propietarios de activos en Seúl reciban beneficios sustanciales, mientras que gran parte de la clase media podría experimentar solo efectos indirectos. De todos modos, el monto de cualquier dividendo potencial, así como otros detalles sobre cómo podrían implementarse las propuestas de Kim, no quedaron claros de inmediato. Aun así, los inversores tomaron nota.

Kim Dojoon, de Zian Investiment Management, explicó que tras una ganancia de alrededor del 80% este año, el mercado se estaba volviendo sensible a cualquier noticia que pudiera provocar nerviosismo entre los inversores. “La publicación del jefe de política, Kim, era susceptible de generar malentendidos en el mercado en un momento como este”, agregó.

Fue así como el índice de referencia KOSPI se desplomó inicialmente más de un 5% (con una capitalización bursátil de más de 300.000 millones de dólares).

Corea del Sur desató así cierto caos en el mercado con la amenaza de un impuesto a la IA, un tipo de iniciativa, que podrían tener repercusiones a nivel mundial. Por eso no extrañó ver que la debilidad del mercado surcoreano se extendió a Europa y arrastró incluso a los futuros del Nasdaq en la preapertura.

Claro que, a medida que el impacto de su declaración se extendía por los mercados, el control de daños no tardó en llegar, y el influyente asesor político aclaró que quería recurrir a los «ingresos fiscales excedentes» generados por el auge de la IA, en lugar de imponer un nuevo impuesto extraordinario sobre los beneficios corporativos.

Según Bloomberg News, un funcionario de la oficina del presidente señaló que las declaraciones de Kim representaban su opinión personal y no eran objeto de discusiones formales. Sin embargo, este episodio es el ejemplo más reciente de políticos que llaman la atención sobre cómo la llegada de la IA corre el riesgo de ampliar la brecha entre ricos y pobres.

En Corea del Sur, precisamente, esa preocupación ha surgido en llamamientos públicos para que los líderes de la industria compartan una mayor parte de los beneficios del despliegue global de la infraestructura de IA.

Si bien las ideas de Kim son preliminares, si llegaran a implementarse, constituirían uno de los primeros esfuerzos concertados del gobierno para compartir los beneficios del auge económico.

Como señaló recientemente Rich Privorotsky, del One-Delta de Goldman Sachs, este parece ser un tema que podría tener repercusión mundial dada la extrema concentración de ganancias en el sector de la IA y el hecho de que los beneficios se distribuyen de forma tan desproporcionada entre las grandes empresas que se benefician de esta tecnología.

La gente de Goldman, explicó que la velocidad con la que el dinero rápido minorista persigue los semi-activos, además de la proliferación de estructuras apalancadas de 2x/3x en Corea y en EEUU (principalmente en fondos ETF y ETP apalancados, para amplificar la rentabilidad diaria de un índice subyacente), les hace dudar de la fragilidad que se está gestando en este repunte, pero obviamente el núcleo de la tesis, de que «necesitamos más tokens», permanece intacto.

Lo cierto es que las grandes ganancias del sector tecnológico y en particular de la IA está atrayendo el apetito de los políticos a la hora de pensar en redistribuir o en campañas electorales. Veremos.

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