Tensión en el sector textil argentino: la baja de aranceles podría generar una crisis local
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Tensión en el sector textil argentino: la baja de aranceles podría generar una crisis local

Mar 17, 2025

En un contundente comunicado conjunto, la Cámara Argentina de la Indumentaria (CAMARA) y la Federación Argentina de la Industria Indumentaria y Afines (FAIIA) alertaron sobre los posibles efectos devastadores para el empleo y la industria nacional derivados de la reciente decisión del Gobierno de reducir los aranceles a las importaciones de ropa, calzado y telas. Según las entidades, esta medida, anunciada por el Ministerio de Economía, podría desencadenar la «destrucción de miles de puestos de trabajo» y poner en riesgo la viabilidad de «cientos de industrias» locales.

La rebaja de los aranceles, que pasará del 35% al 20% para ropa y calzado, y de 26% a 18% para telas, forma parte de una serie de medidas económicas del gobierno para reducir los precios internos y aumentar la competencia en el mercado. Sin embargo, CAMARA y FAIIA sostienen que este tipo de políticas favorecerá la competencia desleal, ya que los productos importados se beneficiarán de precios más bajos debido al valor del dólar en Argentina y los bajos costos laborales e impositivos en los países de origen.

El impacto en el empleo y la industria local

Las organizaciones subrayan que el sector textil e indumentario argentino emplea a más de 539.000 personas a lo largo de toda su cadena de valor, de las cuales más de 290.000 son parte de los eslabones industriales. «La reducción de aranceles sin medidas compensatorias para la industria local podría llevar a una pérdida significativa de empleos, especialmente en la producción nacional, que ya enfrenta grandes desafíos derivados de los altos costos impositivos y de cargas sociales», afirmaron en su comunicado.

En su crítica, CAMARA y FAIIA recalcaron que la medida gubernamental no ha venido acompañada de los cambios prometidos en otras áreas clave de la economía, como la reducción de impuestos, cargas sociales, costos financieros y la flexibilización del control cambiario, los cuales habían sido solicitados por las cámaras empresariales para aliviar la presión sobre el sector.

El riesgo de un «industricidio»

El comunicado hace hincapié en que, sin una acción del Gobierno para equilibrar las condiciones competitivas, la medida conducirá a un «industricidio», haciendo alusión a la posible desaparición de una industria clave para la economía argentina. Según las entidades, la industria textil nacional ya se encuentra bajo una fuerte competencia con productos importados a precios significativamente bajos, lo que agrava aún más la situación de las empresas locales que enfrentan altos costos internos.

La reacción del sector industrial es clara: exigen que el Gobierno cumpla con las promesas realizadas en cuanto a la reducción de impuestos y alivio fiscal, y que implemente políticas que protejan y promuevan la industria nacional frente a la creciente competencia extranjera. En caso contrario, la industria textil argentina podría enfrentar una recesión irreversible, con la consecuente pérdida de miles de puestos de trabajo y el cierre de numerosas fábricas en todo el país.

¿Un paso hacia la competitividad o una amenaza al empleo local?

El anuncio de la baja de aranceles por parte del Gobierno, con el fin de reducir los precios internos y fomentar la competencia, está generando un intenso debate sobre las verdaderas implicancias para la industria argentina. Si bien algunos sectores celebran la medida como una forma de abaratar los productos para el consumidor, las cámaras empresariales de la indumentaria advierten que, sin medidas complementarias de apoyo al sector local, el impacto podría ser negativo, comprometiendo tanto el empleo como la producción nacional en el mediano y largo plazo.

Con el país atravesando un contexto económico complejo, la tensión entre los diferentes sectores productivos sigue en aumento, y el desafío para el Gobierno será encontrar un equilibrio que promueva la competitividad sin sacrificar los puestos de trabajo y la industria local.

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