La pobreza en Argentina baja, pero la estabilidad económica sigue siendo una quimera
En su último análisis sobre la economía argentina, Daniel Schteingart, director de planificación productiva en Fundar y profesor universitario, destacó una significativa disminución de la pobreza en el primer año de la gestión de Javier Milei. Según los datos oficiales del INDEC, la pobreza experimentó una caída en el segundo semestre de 2024, con unos 6,9 millones de personas saliendo de la pobreza y 4,64 millones dejando la indigencia. Este descenso fue celebrado por el gobierno, pero Schteingart advirtió que su sostenibilidad depende de factores cruciales, como la estabilidad cambiaria. “La pobreza bajó en el primer año de Milei y que se sostenga esa tendencia depende de que no haya una devaluación”, expresó.
El análisis de Schteingart también abordó la recuperación económica desigual observada en la segunda mitad de 2024, especialmente en el consumo privado. El especialista señaló que ciertos sectores, como los bienes durables, se recuperaron más rápido que otros, como el consumo masivo, debido a la baja de la inflación, el regreso del crédito y la sobrevaluación de estos bienes en 2023. Sin embargo, destacó que los ingresos reales de los argentinos aún no han mejorado de forma generalizada: “No hubo un gran crecimiento respecto al 2023 cuando se tomó el conjunto de los salarios”, puntualizó.
En cuanto a las perspectivas a largo plazo, Schteingart distinguió dos sectores clave para las futuras divisas del país: Vaca Muerta y la minería. Aunque el primero ya muestra resultados positivos en la balanza energética, la minería sigue siendo una promesa sin concretarse plenamente debido a las limitaciones para atraer inversiones. El especialista también advirtió sobre los riesgos de sobreestimar los ingresos provenientes de estos sectores, especialmente con la apreciación cambiaria que afecta las divisas obtenidas.
Finalmente, Schteingart reflexionó sobre el desempeño de la industria argentina, que mostró un panorama dispar. Mientras que sectores como la industria alimenticia, que exporta mucho, lograron mantenerse, otras ramas como textil, calzado y metalmecánica enfrentaron mayores dificultades. A pesar de la heterogeneidad del sector, el economista resaltó que, en su conjunto, la industria muestra señales de alerta en el contexto de apertura económica y atraso cambiario.


