El Congreso de EEUU presentó un informe que describe todas las acciones globales que ejecuta China para doblegar a Occidente
El dossier fue elaborado durante un año por un equipo técnico que trabajó con el respaldo de las bancadas republicanas y demócratas del Senado y la Cámara de Representantes. ”Será responsabilidad de Estados Unidos contrarrestar la apuesta de Beijing por la hegemonía», advierte el documento
Un informe de 745 páginas realizado en el Congreso de Estados Unidos describe todas las maniobras globales que ejecuta China para atacar las bases económicas de Occidente.
El dossier fue presentado en la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad del Capitolio que analiza las relaciones entre Estados Unidos.
La Comisión de Revisión Económica y de Seguridad tiene 12 integrantes republicanos y demócratas, que integran el Senado y la Cámara de Representantes.
El reporte parlamentario se trabajó durante un año, con informes públicos y secretos, y fue aprobado por unanimidad por los legisladores del oficialismo y la oposición.
“Beijing ha intensificado sus actividades desestabilizadoras en la zona gris, ha avanzado en sus preparativos para un posible conflicto militar y ha profundizado su coordinación con actores malignos como Rusia e Irán”, sostiene el dossier en su introducción.
Y añade: “Beijing también ha continuado sus esfuerzos concertados para establecer una hegemonía económica y militar regional en el sudeste asiático y las islas del Pacífico como peldaños para proyectar poder hacia su objetivo a largo plazo de desplazar a Estados Unidos como la potencia dominante en el Indo-Pacífico y, eventualmente, en el mundo.
El informe del Capitolio está divido en 12 capítulos.
A continuación, las principales conclusiones de cada uno de los capítulos que describen la relación comercial de Estados Unidos con China, y la ofensiva global que ejecuta Xi para amoldar al mundo bajo los criterios totalitarios de Beijing:
CAPÍTULO 1:
RELACIONES ECONÓMICAS Y COMERCIALES ENTRE ESTADOS UNIDOS Y CHINA
“• China ha redoblado su apuesta por un modelo económico basado en el apoyo desde el lado de la oferta para impulsar la producción, lo que a menudo resulta en muchos más productos de los que la demanda interna puede absorber, con la intención de convertirse en el exportador global dominante de todo tipo de bienes y materiales manufacturados.
• China ha logrado, en el mejor de los casos, avances limitados en el reequilibrio de su economía para promover el consumo interno como un motor de crecimiento más importante. Los mercados financieros débiles, la caída de los valores inmobiliarios y el escaso crecimiento salarial son obstáculos significativos, y el reciente y modesto repunte en los indicadores de consumo se debe principalmente a medidas temporales utilizadas para adelantar el crecimiento.
• Si las exportaciones flaquean y los esfuerzos para redirigir la economía hacia un mayor consumo interno siguen siendo políticamente inviables, China tiene pocas otras fuentes de crecimiento para impulsar su economía sin retroceder en sus avances para desinflar la burbuja inmobiliaria y controlar los crecientes niveles de deuda.
• Al acercarnos al 25º aniversario de la adhesión de China a la OMC, China sigue siendo un gran beneficiario del sistema comercial global basado en reglas, a pesar de ignorar dichas reglas y mantener una economía desequilibrada y dirigida por el Estado, fundamentalmente incompatible con ese sistema.
• Mientras los funcionarios chinos promueven la apertura de China a la inversión extranjera, el gobierno toma rutinariamente medidas adversas a los intereses de las empresas extranjeras. Las operaciones de varias empresas estadounidenses en China se han visto amenazadas como punto de presión en las negociaciones comerciales.
• La competencia tecnológica entre Estados Unidos y China da forma a aspectos significativos de la relación económica y de seguridad entre ambos países, con impactos globales amplificados en sectores dependientes de semiconductores avanzados e inteligencia artificial (IA). Las empresas chinas han logrado avances notables en estas y otras tecnologías clave a pesar de los controles a la exportación impuestos por Estados Unidos y sus aliados para limitar el acceso de China a las tecnologías más avanzadas.
• China ha buscado suavizar el impacto de los aranceles estadounidenses aumentando las exportaciones a otros países, mientras que las empresas chinas están trasladando cada vez más su capacidad de manufactura al extranjero, tanto para evitar aranceles como para afianzarse más profundamente en cadenas de suministro clave. Para buscar influencia frente a Estados Unidos, China ha implementado aranceles de represalia y controles a la exportación sobre minerales críticos e imanes de tierras raras. China también ha dirigido represalias contra empresas estadounidenses específicas.
• China continúa sus esfuerzos para posicionarse como el socio confiable preferido para el comercio y la inversión, particularmente con los mercados emergentes. Al mismo tiempo, una variedad de países, incluidos muchos de esos mismos mercados emergentes, han comenzado a implementar sus propios aranceles y otras barreras para proteger sus industrias manufactureras del enorme exceso de oferta de China.


