Dólares en fuga: el gobierno registra un déficit record
La Inversión Extranjera Directa (IED) en Argentina atraviesa un momento crítico. Según datos oficiales del Banco Central, entre enero y mayo de 2025 se registró un déficit récord de u$s1.679 millones, con egresos de capital muy superiores a los ingresos. La cifra representa el peor desempeño en al menos diez años y refleja un nuevo golpe a uno de los motores fundamentales de la economía.
El saldo negativo surge de ingresos por apenas u$s551 millones frente a salidas por u$s2.190 millones. Los especialistas coinciden en que el desplome responde a una combinación de factores: la incertidumbre económica, el debilitamiento político del Gobierno, la falta de resultados concretos en reformas estructurales y un contexto financiero global menos favorable. La reciente liberación parcial del cepo cambiario también habría facilitado la repatriación de capitales, lejos de atraer nuevas inversiones.
El comportamiento mensual de la IED durante el año muestra un patrón errático, aunque mayormente negativo. El pico de salidas se dio en febrero, con más de u$s1.000 millones en fuga, mientras que abril también marcó una caída significativa, en coincidencia con las nuevas medidas del BCRA. Solo en marzo y mayo hubo leves ingresos netos, que no alcanzaron para revertir la tendencia.
La situación no es nueva: en 2024 la IED ya se había desplomado un 54% frente al año anterior, con un fuerte protagonismo de las salidas por cancelación de deudas y fusiones. Sectores como la minería y la industria mostraron resiliencia, pero no fueron suficientes. Además, informes de entidades como J.P. Morgan y Morgan Stanley alertan sobre el riesgo país y mantienen una visión cautelosa sobre el futuro inversor de Argentina.
Pese a los anuncios de proyectos estratégicos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la falta de resultados concretos alimenta la desconfianza.


