Inflación: advierten que dos tercios del ajuste de precios relativos ya se corrigió, ¿qué sigue caro y barato vs 2019?
Mientras los servicios traccionaron al alza la inflación durante el gobierno actual, los precios de muchos bienes funcionaron como «ancla». Hacia adelante, se prevén nuevos ajustes en tarifas, mientras que el pronóstico para los bienes es más incierto.
El gobierno libertario se propuso desde su llegada realizar una «corrección» de precios relativos, lo cual implicó un incremento en precios que estaban «pisados» (la mayoría de ellos por regulación de la gestión anterior) y una reducción en otros valores que estaban considerablemente más altos por diversos factores (por ejemplo, por las restricciones a las importaciones). Pese a que ya hubo un importante avance en esta materia, los analistas estiman que los servicios seguirán presionando al alza, mientras que no está claro que los bienes puedan seguir contribuyendo a la desaceleración de la inflación.
En los primeros 33 meses del mandato de Javier Milei, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC acumuló un alza del 336%. Los aumentos fueron impulsados de manera notoria por los servicios, que escalaron casi 500% desde noviembre de 2023, contra un 280,5% de aumento en bienes.
Esto se reflejó en la disparidad que mostraron los aumentos de las distintas divisiones que componen el IPC general. En efecto, el principal ascenso se verificó en «Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles» (+637,9%), rubro que incluyó los ajustes convalidados por el oficialismo en las tarifas de servicios públicos. En el otro extremo, la suba más acotada se observó en «Prendas de vestir y calzado» (+160,8%), actividad atravesada de lleno por la política comercial y cambiaria de La Libertad Avanza.
Ajuste de precios relativos: la cantidad de rubros «desalineados» bajó del 60% al 20%
A partir de estos números, la consultora Equilibra actualizó su comparación de precios con noviembre 2019, cuando se consideraba que los precios relativos estaban «alineados», y con noviembre de 2023, cuando se identificaban varias distorsiones. En ese sentido, Gonzalo Carrera, economista de la entidad, recordó que a fines de la gestión del Frente de Todos había un 60% de los rubros del IPC desalineados (para afirmar esto se contemplo aquellos productos que estaban un 20% real arriba o un 20% real abajo del nivel de fines de 2019), mientras que hoy sólo el 20% muestran una dispersión importante respecto del valor de «equilibrio». En otras palabras, podría afirmarse que dos tercios del proceso de corrección de precios relativos ya fue realizado.

Los dos rubros que quedaron más «caros», en relación a 2019, son restaurantes y hoteles (+37%), y carnes (+25%). En cuanto al primero, Carrera identifica «un cambio estructural postpandemia», a partir de un mayor consumo y una proliferación de APPs, por lo cual «cuesta imaginar que se revierta» la tendencia. Respecto de las carnes, fue un poco más optimista, al señalar que la baja demanda «puede traer algo más de desinflación si no reaparecen presiones en el precio internacional».
Por el contrario, entre los rubros que quedaron más baratos resaltaron equipamiento del hogar (-27%), equipos audiovisuales (-22%) y ropa (-20%). Según Carrera, esto fue generado por el combo de la apertura comercial y el tipo de cambio apreciado. No obstante, pronosticó que «si bien pueden seguir corriendo por debajo del nivel general, pareciera que ya aportaron el grueso en materia desinflacionaria«. «La apreciación cambiaria llegó un límite, junto con su impacto en actividad/empleo», profundizó.

Los servicios lucen «alineados, pero se prevén mayores subas hacia adelante
De acuerdo con este análisis, los servicios, que en 2023 presentaban importantes atrasos, lucen bastante «alineados» (salvo algunas excepciones como las cuotas de los colegios, que siguen rezagadas, o las tarifas de transporte público en las provincias, cuyo costo supera bastante al de 2019), aunque el sendero alcista no parece haber llegado a su fin. Entre los servicios privados, que incluyen alquileres, teléfono, prepagas y cuotas de colegios, desde Equilibra advierten que por el «alto grado de indexación a la inflación pasada», que propaga mayor inflación futura, dinámica que «será necesario frenar en algún momento».
En el segmento de servicios públicos, Carrera pronosticó que «con lo fiscal apretado, estos rubros seguirán presionando«.

Al respecto, el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA plasmó en su habitual informe que, a partir de la reducción de los subsidios, tanto las boletas de agua, energía eléctrica, gas y transporte subieron por encima de la inflación promedio desde diciembre de 2023. Como consecuencia, las tarifas pasaron a cubrir el 54% del costo total, cuando en febrero de 2024 este porcentaje había tocado un piso de 32%.

Fuente: IIEP (UBA).
Asimismo, los números que circularon del proyecto de Ley de Presupuesto 2027 reflejaron que el Gobierno estima una nueva quita de los subsidios, desde el 0,64% del PBI al 0,53%. Esto implicaría que la cobertura promedio del costo de abastecimiento se ubique por encima del 88% y que haya más aumentos en los gastos fijos que abonan las familias argentinas.
Ante la consulta de Ámbito sobre la dinámica que pueden tener los precios relativos hacia adelante, el economista de OPEN Federico Machado expresó que «si bien gran parte de los precios relativos se corrigieron, transporte y tarifas aún tienen algo de recorrido«.
Sobre los bienes, estimó que «los transables (es decir, aquellos que son comercializables con el exterior) pueden seguir siendo ancla, en la medida que el tipo de cambio se mantenga estable y se mantenga el ‘buffer’ de la nafta», pero que «desde octubre empieza el ciclo de suba de la carne que probablemente empujara alimentos al alza», En estos puntos disintió con la mirada que había aportado Carrera.
Por su parte, en LCG advierten que «los aumentos postergados en regulados (básicamente combustibles y tarifas) sostendrán la presión sobre el IPC y parece difícil esperar una convergencia muy marcada que lleve los niveles de inflación debajo del 1% mensual aun cuando la actividad sigue deprimida y se sostiene el ancla cambiaria».
¿Cómo están los precios en Argentina respecto la región?
El Índice Mensual de Precios Relativos de la organización Fundar mostró que los precios en Argentina se ubicaron, en junio, casi en línea con el promedio de la región. Esto sucedió pese a que en los últimos años el país tuvo un encarecimiento en dólares, debido a la apreciación real del valor del dólar.
En esta medición también se observó un «ordenamiento» de precios relativos. «En los capítulos en los que somos más caros, como Restaurantes, Indumentaria, Recreación y Equipamiento del hogar, nos volvimos un poco menos caros. En cambio, en el caso de Comunicación, nos encarecimos aún más», detalló Fundar.

Paralelamente, en rubros como Vivienda y servicios, o Educación, donde Argentina es más barata, hubo un acercamiento al promedio de América Latina desde la llegada de Milei. Por el contrario, en Salud, que también se ubica en este grupo, se profundizó el abaratamiento.
