El déficit con Brasil se redujo 91% anual en septiembre ante derrumbe de las importaciones: qué factores influyeron
Las importaciones desde el país vecino se hundieron 24,5% interanual, mientras que las exportaciones crecieron 5,5%. El «rojo» previsto para 2026 sería menos de la mitad respecto del de 2025.
El déficit comercial con Brasil se redujo fuerte en septiembre, principalmente como consecuencia del derrumbe en las importaciones, aunque también se verificó un alza de las exportaciones. Los analistas señalaron a la debilidad del mercado interno y a la mayor presencia de China en las compras argentinas como factores clave a la hora de explicar la dinámica, a la vez que advierten sobre el impacto que el resultado electoral en el país vecino puede tener en el intercambio bilateral.
Según datos oficializados este martes por el ministerio de economía brasileño, en el noveno mes del año la balanza comercial entre los dos gigantes de Sudamérica arrojó un saldo negativo de -u$s51 millones para Argentina. Sin embargo, este «rojo» fue 91,2% inferior al del mismo mes del año (-u$s578 millones).
El declive fue causado fundamentalmente por el desplome interanual del 25,2% interanual que mostraron las importaciones. Las compras a nuestro principal socio comercial se redujeron desde los u$s1.815 millones hasta los u$s1.357 millones.
Casi el 80% de la reducción tuvo su raíz en el menor nivel de compras por parte del sector automotriz. Desde la consultora Abeceb remarcaron la incidencia de un mercado interno más debil, reflejado en una caída anual del 15,6% en la producción de vehículos y del 11,4% en los patentamientos.
Además, la entidad subrayó que los autos importados ganan cada vez más peso en el mercado local, pero que «otros orígenes ganan espacio frente a la oferta brasileña«, destacándose una mayor presencia de productos chinos.
En segundo orden, también tuvo incidencia la menor adquisición de energía eléctrica desde el país presidido, por lo menos hasta fines de este año, por Lula Da Silva. Según Abeceb, esto «respondería al fin de la temporada invernal y a la consiguiente moderación de la demanda eléctrica, que redujo la necesidad de recurrir a las interconexiones regionales para complementar la generación doméstica».
Mejora en las importaciones de bienes de capital, asociada a las inversiones en energía y minería
Por el contrario, se observaron subas en las importaciones de combustibles derivados del petróleo y bienes de capital. El alza de estas últimas, de acuerdo al informe publicado por Abeceb, «estaría asociado a una mayor inversión en equipamiento para la construcción y para actividades vinculadas a la energía y la minería».
A nivel general, el economista del IIEP-UBA, Federico Bernini, señaló, a partir de los datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que en septiembre las importaciones totales de bienes de capital retrocedieron 10% contra el mismo mes de 2025. Sin embargo, aclaró que la base de comparación es elevada, ya que contempla el período pre-electoral en el cual muchas empresas se stockearon por el temor a una devaluación.
Descontando ese efecto, sostuvo que estas compras «parecieran haber remontado en el último bimestre de la mano del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI)», aunque a un ritmo «lento». «No hay una explosión de inversión», profundizó.
El sector energético también apuntaló las exportaciones hacia Brasil
En cuanto a las exportaciones hacia Brasil, los números oficiales indicaron un aumento interanual del 5,5%, desde los u$s1.236 millones hasta los u$s1.305 millones. Se trató del séptimo avance consecutivo.
En este caso la mejora fue impulsada por el sector energético. Entre los envíos de petróleo, fueloil y otros combustibles derivados del petróleo sumaron casi u$s50 millones adicionales en relación a septiembre de 2025. Esto se dio en un contexto en el cual la producción de petróleo marcó un nuevo récord de 916.200 barriles diarios, impulsada por Vaca Muerta.
También aportaron lo suyo los mayores envíos de pick-ups, aunque el grueso del incremento exportador del sector automotriz en 2026 fue explicado por el comercio con países de América Central, Perú, Chile y Colombia.
Por otra parte, Abeceb destacó la suba en las exportaciones de aluminio, tanto por efecto precio como por el redireccionamiento de las ventas que antes tenían como destino a EEUU, consecuencia del arancel del 50% impuesto por la gestión de Donald Trump. En la misma línea, las exportaciones de lácteos, particularmente de quesos, contribuyeron a la expansión total.
A contramano de la dinámica general, hubo una merma en las ventas de trigo, debido a que Brasil está diversificando sus proveedores desde orígenes extra-Mercosur, principalmente Rusia y Estados Unidos, a la vez que Argentina diversifica sus destinos de exportación a países asiáticos.
La Cámara Argentina de Comercio plasmó que Argentina se posicionó en tercer lugar entre los mayores proveedores del mes de septiembre de Brasil, detrás de China (u$s7.063 millones) y Estados Unidos (u$s4.428 millones). A su vez, entre los principales compradores mensuales de Brasil, Argentina se ubicó cuarta, detrás de China (u$s7.890 millones), Estados Unidos (u$s3.516 millones) y Países Bajos (u$s1.734 millones).
Comercio bilateral con Brasil: ¿cuál es el déficit proyectado para 2026 y cómo puede impactar el balotaje entre Bolsonaro y Lula?
A partir de los números de septiembre, Abeceb estimó que, para todo 2026, el déficit bilateral con Brasil sería de u$s2.200 millones, menos de la mitad respecto de los u$s5.201 millones de 2025. «La variación se explica más por lo que la Argentina dejó de comprarle a Brasil que por lo que le vendió: la contención de las importaciones responde a la debilidad de la demanda interna argentina, especialmente la industrial, en tanto que la apertura hacia mercados extra-Mercosur (particularmente China) sigue restándole participación a Brasil en las compras argentinas. Al mismo tiempo, el ritmo de expansión de las exportaciones se mantendría gracias a un sector energético pujante, la reorientación de las ventas de aluminio hacia Brasil, y la robustez del segmento de pick ups, con menor presencia del agro hasta la próxima campaña», detalló.
Sobre el potencial impacto de las elecciones en el país vecino, la consultora expresó que, la apreciación del real tras el resultado favorable para Flávio Bolsonaro, contribuye a mejorar el resultado comercial. Hacia adelante, si el candidato de derecha se impone definitivamente en el balotaje por sobre Lula, los efectos podrían ser ambiguos. Por ejemplo, si la reducción en el déficit fiscal incentiva un mayor crédito, eso podría impulsar las compras de productos argentinos. Sin embargo, un debilitamiento del MERCOSUR podría afectar a nuestras ventas.

