Cavallo cuestionó las medidas económicas de Javier Milei
Domingo Cavallo, ex ministro de Economía de Argentina, alertó sobre los riesgos de depender exclusivamente del financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) para lograr estabilidad económica. En su análisis publicado en su blog, Cavallo destacó que el crédito del FMI es esencial para evitar un default de la deuda externa y reducir las tasas de interés, pero advirtió que no puede reemplazar los esfuerzos internos para alcanzar el equilibrio macroeconómico. “El financiamiento del FMI no puede sustituir el esfuerzo que Argentina debe hacer para asegurar el equilibrio de las cuentas externas”, señaló.
El ex funcionario también se mostró crítico respecto al uso de reservas externas del Banco Central para intervenir en el mercado cambiario, calificando esta medida como «contraproducente». Según Cavallo, la intervención con reservas no contribuye a consolidar el proceso de desinflación, y podría incluso poner en riesgo el objetivo de estabilidad cambiaria. Además, destacó que la continuidad de políticas cambiarias sin un marco claro de reglas podría generar desconfianza y socavar los avances económicos.
En su reflexión sobre el modelo cambiario, Cavallo señaló que la actual estrategia, basada en una «fijación blanda» del tipo de cambio, no garantiza la atracción de inversiones ni el flujo de capitales. A diferencia de la convertibilidad de los años 90, que logró estabilidad mediante un tipo de cambio único y libertad de movimiento de capitales, la situación actual requiere un enfoque más estructural y coherente. El ex ministro sugirió que la unificación del mercado cambiario y la liberalización de las monedas podría ser un paso clave para consolidar la desinflación, aunque advirtió que esta transición debe ser gestionada con cuidado.
Finalmente, Cavallo planteó que el gobierno debe decidir entre un tipo de cambio fijo o una flotación más flexible, como la adoptada en Perú. Aseguró que, si la inflación persiste, una fijación temporal podría ser necesaria, pero también subrayó que, en caso de que la inercia inflacionaria se controle, una flotación sería más adecuada. El ex ministro concluyó con la importancia de que el gobierno argentino sea claro y firme en sus decisiones económicas, sin que estas parezcan impuestas por el FMI.


