Casi la mitad de los hogares argentinos sufre estrés económico
Un nuevo informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) reveló que el 47% de los hogares en el país atraviesa situaciones de estrés económico, es decir, perciben que sus ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas. El dato surge del estudio “Estrés económico y movilidad social en la Argentina urbana (2010-2024)”, que analiza la relación entre ingresos, percepción de bienestar y condiciones de vida.
Si bien los niveles oficiales de pobreza e indigencia mostraron una baja en el último año, el impacto de la inflación acumulada sigue golpeando fuerte, especialmente en sectores de clase media que perdieron capacidad adquisitiva y estabilidad. Incluso con empleos formales, muchas personas deben buscar trabajos adicionales para llegar a fin de mes.
El estudio sostiene que el estrés económico no siempre coincide con los umbrales monetarios de pobreza, ya que responde también a expectativas, aspiraciones y experiencias previas. Por eso, medir solo con canastas de bienes y servicios no alcanza para entender el malestar social que atraviesan millones de familias.
Desde 2015, la insuficiencia de ingresos autopercibida se ha profundizado, achicando la brecha entre las mediciones objetivas de pobreza y la percepción subjetiva del deterioro en la calidad de vida. En este contexto, la caída del consumo, el aumento de los servicios y la necesidad de readecuar los gastos reflejan el desgaste cotidiano de los hogares.
El sociólogo Agustín Salvia, director del estudio, advierte que es clave incorporar una mirada más integral sobre las privaciones económicas: “el estrés económico hace visibles situaciones de malestar que exceden los indicadores tradicionales y que sólo pueden comprenderse si se toma en cuenta la voz de quienes las viven”.


