Salta: territorio de la guerra comercial entre China y Estados Unidos
Editorial

Salta: territorio de la guerra comercial entre China y Estados Unidos

Jul 30, 2025

La provincia se convirtió en un punto estratégico en la disputa por los minerales críticos. Mientras Washington busca frenar el avance chino, Salta apuesta a reglas claras, Compre Local y desarrollo con identidad.

En la Puna salteña se define mucho más que la extracción de litio, oro y cobre: se juega el futuro económico de la región y, en parte, la posición de Argentina frente a la mayor disputa geopolítica del siglo XXI. La guerra comercial entre Estados Unidos y China dejó de ser un debate lejano: hoy impacta en licitaciones, contratos y regulaciones que atraviesan la economía provincial.

Una embajada que mira hacia la cordillera

Peter Lamelas, designado por Donald Trump como futuro embajador en Argentina, fue categórico en su audiencia en el Senado: “Nuestro objetivo es reducir la presencia china en Argentina”. Además, anticipó que recorrerá provincias mineras para asegurarse de que no haya acuerdos estratégicos con Pekín.

El mensaje no deja lugar a dudas: el litio, el cobre y el oro que descansan en la Puna son insumos estratégicos para la industria tecnológica, la transición energética y la electromovilidad, y ningún actor global está dispuesto a perder influencia en esta carrera.

Ganfeng y el RIGI: cuando lo técnico se mezcla con lo geopolítico

El rechazo del proyecto “Mariana”, de la empresa china Ganfeng Lithium, para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), fue explicado como una cuestión técnica: el emprendimiento ya estaba en etapa avanzada y no garantizaba nuevas inversiones mínimas.

Pero la decisión se inscribe en un contexto internacional donde Washington presiona para frenar la expansión de capitales chinos en América Latina. Así, cada movimiento regulatorio adquiere una lectura política, que condiciona el futuro de las inversiones en el país y pone a Salta en el centro del tablero global.

El modelo salteño: inversión sí, pero con identidad

En medio de esta tensión global, Salta eligió una hoja de ruta clara: atraer inversiones extranjeras bajo un marco que garantice Compre Local, inclusión social y licencia ambiental.
• Más del 70% de las contrataciones en los proyectos mineros se destinan a empresas salteñas, integrando a más de 600 pymes en la cadena de valor.
• Se implementan mesas de diálogo con comunidades originarias y gobiernos municipales, para asegurar que los beneficios lleguen a los territorios.
• Programas que transforman regalías en escuelas, caminos y hospitales, consolidando el desarrollo social como parte del negocio minero.

Este modelo no es retórica: Río Tinto, con su proyecto Rincón, y POSCO, con su planta en el Parque Industrial de Salta, son ejemplos concretos. Ambas compañías cumplen con estándares internacionales, generan empleo local, trabajan con proveedores provinciales y apuestan por la transparencia.

Alertas: lo que no puede pasar

El reciente conflicto en el proyecto Lindero, donde proveedores locales denunciaron el desplazamiento por parte de una multinacional estadounidense para servicios básicos, es un llamado de atención. Si se vulnera el Compre Local, la minería corre el riesgo de perder legitimidad social y convertirse en un enclave extractivo.

Otra preocupación recurrente surge en el plano laboral: el acceso al empleo en la minería debe basarse en competencias técnicas, formación académica y lugar de residencia, no en acuerdos sindicales cerrados. Muchas quejas apuntan a que ciertos gremios priorizan convenios internos que excluyen a técnicos y profesionales de las comunidades de influencia. Garantizar criterios justos es clave para fortalecer la paz social y la competitividad del sector.

Empresas y comunidades: socios estratégicos

Detrás de cada proyecto responsable hay pymes salteñas que crecen, se capacitan, compran maquinaria y generan empleo genuino. Y hay comunidades que dejan de ser espectadoras para convertirse en protagonistas del desarrollo.

La diferencia entre un modelo sustentable y uno puramente extractivo está en esto: que la riqueza mineral se traduzca en oportunidades para la gente y en arraigo productivo para la provincia.

Conclusión: soberanía y desarrollo con reglas claras

Salta no puede ni debe ser un botín en la guerra comercial entre Washington y Pekín. La provincia tiene recursos que el mundo necesita, pero también cuenta con una política clara: atraer capitales globales sin entregar autonomía, defendiendo el empleo local, el cuidado del agua y la licencia social.

El rol del Gobierno de Salta, junto con la Cámara de Minería y CAPEMISA, es indelegable. Porque el futuro del litio, el oro y el cobre no se decide en las capitales del poder, sino en los salares, en las comunidades y en cada contrato que define si la minería será sinónimo de progreso o de conflicto.

El desafío es enorme, pero la oportunidad también lo es. Y en esta oportunidad histórica, Salta debe escribir su desarrollo con tinta propia: la tinta salteña.

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