Inflación, demanda y el pulso político del año legislativo
Editorial

Inflación, demanda y el pulso político del año legislativo

Jul 21, 2025

-Entrevista exclusiva a Sebastián Cristofari de C&A Integral Consulting Analiza el Impacto para las Empresas del Norte

El pulso de la economía argentina sigue siendo uno de los mayores desafíos para el sector productivo. La inflación persiste, y la proximidad del calendario electoral legislativo de 2025 añade capas de complejidad. Para desglosar este escenario y ofrecer una guía práctica a nuestros lectores empresarios, conversamos en exclusiva con Sebastián Cristofari, CEO de C&A Integral Consulting, un estudio con destacada trayectoria en auditoría y consultoría financiera en el Norte Argentino.

Cristofari, reconocido no solo por su visión económica sino también por su profundo entendimiento del contexto político y social, nos brinda un diagnóstico preciso de la situación actual y comparte herramientas esenciales para que las empresas de la región puedan no solo resistir, sino también prosperar en este entorno dinámico.

Noticiasdeeconomia.com.ar: Sebastián, gracias por tu tiempo. Iniciemos con un panorama general: ¿Cómo ha evolucionado la inflación en Argentina durante este 2025 y qué proyecciones tienen desde C&A Integral Consulting para el resto del año, considerando que es un año electoral legislativo?

Sebastián Cristofari (CEO de C&A Integral Consulting): Gracias a ustedes por la invitación. Es, sin duda, la pregunta central para cualquier empresario hoy. El primer semestre de 2025 ha mostrado una desaceleración en el ritmo mensual de la inflación en comparación con picos observados en períodos anteriores. Esto es un punto a destacar, resultado de un conjunto de políticas monetarias y fiscales que han buscado contener la dinámica de precios. Por ejemplo, en junio de 2025, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un aumento mensual del 1.6%. Esta cifra contrasta fuertemente con los valores mensuales de junio de años anteriores: en junio de 2024, la inflación mensual fue del 10.3%, y en junio de 2023, del 6.0%. Esto demuestra una mejora sustancial en el ritmo de incremento de precios.

Para contextualizar la magnitud de esta desaceleración, es importante recordar que la inflación acumulada en el primer semestre de 2025 alcanzó el 15.1%, y la variación interanual se situó en 39.4%. Estos valores, si bien aún significativos, representan un descenso drástico desde tasas anuales alarmantes, como el 211.4% en 2023 o el 117.8% en 2024, que reflejaban la dinámica mensual descontrolada de esos períodos.

Sin embargo, esta baja inflacionaria se explica en gran parte por una marcada contracción de la demanda interna. Las ventas minoristas de Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), por ejemplo, experimentaron caídas interanuales del 2.9% en mayo y del 0.5% en junio de 2025. Esta retracción de la demanda afecta directamente las proyecciones de ventas de las empresas, impacta en el análisis de rentabilidad y modera significativamente las expectativas de crecimiento. La inflación acumulada, que ya ejerce una presión constante sobre la estructura de costos y la planificación financiera, ahora se da en un contexto de un mercado interno retraído.

Para lo que resta del año, la proyección se vuelve más compleja por el factor electoral legislativo. Si bien la incertidumbre es distinta a la de una elección presidencial, los años de recambio legislativo también pueden generar mayor volatilidad. Esto se debe a la redistribución de fuerzas en el Congreso, que puede influir en la gobernabilidad y en la aprobación de reformas estructurales. Además, pueden surgir presiones sectoriales o incrementos de gasto puntual en algunas áreas. Mi visión es que, aunque el Gobierno buscará mantener el control, es probable que las presiones inflacionarias persistan y la incertidumbre política genere cautela, todo esto en un contexto de una demanda más débil y un desafío para la reactivación económica. Las empresas deben prepararse para un entorno con elevada inflación que se agudice con la dinámica pre-electoral y un enfriamiento de la demanda. Proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA) estiman una inflación interanual del 28.6% para diciembre de 2025, aunque esta proyección se encuentra en tensión con los factores políticos que podrían alterar la senda des-inflacionaria.

Noticiasdeeconomia.com.ar: Muy claro. Y hablando de esta dinámica, ¿cómo afecta este escenario, con inflación persistente, la contracción de la demanda y un año de elecciones legislativas, las expectativas de los mercados y las decisiones de inversión?

Sebastián Cristofari (CEO de C&A Integral Consulting): Afecta de manera fundamental y en cascada. Los mercados, tanto inversores locales como extranjeros, y también los consumidores, adoptan una postura de mayor cautela y expectativa. La incertidumbre sobre la futura orientación económica y política, sumada a la contracción de la demanda, lleva a una preferencia por la liquidez o por activos de menor riesgo, o incluso dolarizados, lo que puede derivar en una menor disponibilidad de capital para el sector productivo. Las decisiones de inversión a largo plazo tienden a posponerse. Si una empresa observa que la inflación desacelera, pero sus ventas no crecen o incluso caen por la retracción del consumo, sus proyecciones de retorno se ven afectadas significativamente. Esto genera una doble presión: por un lado, el costo del capital sigue siendo alto por la inflación y la incertidumbre; por otro, los ingresos esperados se reducen. Esta situación desalienta la inversión productiva necesaria para generar empleo y crecimiento. De hecho, la Inversión Extranjera Directa (IED) en Argentina registró un saldo neto negativo de U$S1,679 millones en los primeros cinco meses de 2025, siendo el peor resultado en al menos una década. El riesgo país, por su parte, se situó en 700 puntos el 14 de julio de 2025, reflejando una aprehensión continua por parte de los inversores. A pesar de las proyecciones de organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que anticipan un crecimiento del Producto Bruto Interno (PIB) del 5.2% en 2025, esa recuperación podría ser asimétrica, impulsada más por sectores exportadores que por un consumo doméstico generalizado. La planificación a corto plazo se vuelve prioritaria sobre la estratégica a largo plazo, al menos hasta que haya definiciones claras sobre la demanda y el panorama político-económico.

Noticiasdeeconomia.com.ar: Entendiendo el impacto general, ¿cómo se traduce esto específicamente para las empresas de nuestra región, las del Norte Argentino, en Salta y Jujuy? ¿Hay particularidades que deban considerar?

Sebastián Cristofari (CEO de C&A Integral Consulting): Absolutamente. Si bien el contexto es nacional, las empresas del Norte tienen sus propias sensibilidades.

Para Salta, ha sido la cuarta provincia con mayor crecimiento en la última década, con un aumento del 17.2% en su economía. Sin embargo, la región del Noroeste Argentino (NOA), de la cual Salta forma parte, ha experimentado una desaceleración, con una disminución del Indicador Sintético de Actividad Económica Regional (ISAER) del 4.3% interanual en el primer trimestre de 2024 y del 5.1% en el segundo trimestre de 2024. Esto sugiere que, aunque Salta tenga sectores específicos con buen desempeño, la actividad económica provincial se ve afectada por la desaceleración regional y nacional.

El presupuesto de Salta para 2025, de más de $3 billones de pesos, proyecta un resultado económico positivo de $259.043,8 millones y contempla $271,6 billones para obras públicas. Además, Salta implementó en julio de 2025 un régimen promocional de reducción fiscal del 20% en las alícuotas del Impuesto a las Actividades Económicas para pequeños contribuyentes. Esto indica una postura fiscal proactiva que podría mitigar la contracción de la demanda nacional. El empleo registrado en el sector privado en Salta alcanzó los 133.9 mil puestos en 2024. El salario promedio del sector privado registrado en Salta es de $1.046.957, un 16.3% por debajo del promedio nacional.

Jujuy, por su parte, creció un 23.2% en la última década, impulsada por inversiones en litio. No obstante, datos recientes, como la variación del Indicador Sintético de Actividad Económica (ISAE) de Jujuy del 3.83% en marzo de 2025, sugieren una contracción. La inflación de Jujuy en junio de 2025 fue del 0.8% mensual, y la acumulada en el primer semestre alcanzó el 15.5%. Sin embargo, el presupuesto provincial de Jujuy para 2025 proyecta un aumento salarial de solo el 9% para el sector público, frente a una inflación proyectada del 29% para el mismo año. Esto implica una significativa pérdida de poder adquisitivo para los empleados públicos. Además, Jujuy enfrenta una pérdida estimada de $5.000 millones en fondos coparticipables para 2025. La tasa de pobreza en Jujuy fue del 40.0% en el segundo semestre de 2024, con un informe indicando que el 75% de los niños en Jujuy son pobres. Una familia de cuatro integrantes en junio de 2025 necesitaba $1.128.398 para no ser considerada pobre. El salario promedio del sector privado registrado en Jujuy, de $1.020.694, se encuentra un 18.4% por debajo del promedio nacional.

Ambas provincias sienten el impacto del aumento de los costos de insumos, maquinaria importada y fletes, que afecta directamente la rentabilidad de sus sectores clave. La contracción de la demanda interna también afecta sus cadenas de valor si una parte de su producción se destina al mercado doméstico o si sus proveedores y distribuidores se ven impactados por la disminución de la demanda.

En la agroindustria, un sector robusto en Salta, con una inversión proyectada de $1.276 millones para la campaña 2024-2025 y aportando el 70% de las exportaciones provinciales, la inflación y el aumento de costos generan una compresión significativa de sus márgenes. En Jujuy, las exportaciones de azúcar mostraron un aumento masivo del 459.7% interanual en 2024, alcanzando los $145 millones de dólares FOB. Sin embargo, las exportaciones de cítricos disminuyeron un 2.01% en 2024.

En minería, el sector principal exportador de Jujuy, la producción nacional de litio (LCE – Litio Carbonato Equivalente) proyecta un aumento del 77% en 2025, con Jujuy como actor principal. Sin embargo, el precio del carbonato de litio experimentó una fuerte caída interanual del 30.3% en febrero de 2025. Esto crea una desconexión: un alto crecimiento del volumen no se traduce automáticamente en una mejora de la rentabilidad si los precios caen. Salta también es líder en minería, con su producción de doré (oro) de Mina Lindero proyectada en 105.000 onzas para 2024, y sus exportaciones mineras totales aumentaron 3.2% en valor en 2024, aunque el volumen disminuyó 1.8%.

En el sector turístico y de servicios, la inflación persistente, junto a la merma del poder adquisitivo y la menor demanda, afecta directamente el volumen de ventas y los márgenes. A pesar de una buena temporada de verano en Salta, que generó $349.695 millones de impacto económico y una ocupación promedio del 50.3%, las tendencias nacionales indican «estadías más cortas y un consumo más moderado» para los turistas nacionales, y «muy pocos turistas internacionales», quienes suelen tener mayor capacidad de gasto. La incertidumbre electoral legislativa y la cautela generalizada pueden ralentizar grandes proyectos de inversión en infraestructura o desarrollo turístico, cruciales para el crecimiento de la región.

Noticiasdeeconomia.com.ar: Sebastián, justamente hablando de la dinámica política, sabemos que desde C&A Integral Consulting ustedes asesoran a algunos partidos políticos, en aspectos económicos y financieros, en la provincia de Salta. Con este conocimiento interno, ¿qué análisis hacen de las condiciones electorales y las perspectivas que se tienen para estas elecciones legislativas, y cómo estas tendencias políticas pueden afectar el escenario empresarial?

Sebastián Cristofari (CEO de C&A Integral Consulting): Así es. En C&A, si bien nuestro foco principal es el asesoramiento contable y financiero a empresas, también tenemos una activa participación técnica-economica con algunos partidos políticos de Salta. Esto nos da una perspectiva única, ya que estamos con un ojo no solo en los números, sino también en las tendencias sociales y el pulso político que se respira tanto a nivel provincial como nacional.

Desde nuestra óptica, estas elecciones legislativas en Salta, y a nivel nacional, son cruciales. No se elige un presidente, pero sí la composición del poder legislativo, lo que tendrá un impacto directo en la gobernabilidad y en la viabilidad de futuras reformas económicas. Las condiciones electorales están marcadas por un escenario de alta complejidad:

  • A nivel nacional: Observamos un debate intenso sobre la dirección de las reformas económicas. La capacidad del oficialismo para consolidar apoyo en el Congreso será clave para la continuidad de su agenda. La oposición, por su parte, buscará capitalizar el descontento social generado por el ajuste y la retracción del consumo. Encuestas recientes sugieren que cerca del 70% de la población considera que la situación económica personal ha empeorado. La polarización se mantiene, pero hay un espacio creciente para fuerzas intermedias que podrían definir equilibrios.
  • A nivel provincial (Salta): Las dinámicas locales también jugarán un rol preponderante. Las elecciones legislativas en Salta suelen reflejar una combinación de la adhesión a proyectos nacionales y la valoración de la gestión provincial y sus referentes. La capacidad de los partidos para conectar con las demandas específicas de los salteños –como empleo, infraestructura y desarrollo de economías regionales– será determinante. Las alianzas y rupturas en el ámbito provincial pueden generar sorpresas y reconfigurar el mapa político local.

Para las empresas, el resultado de estas elecciones definirá el nivel de previsibilidad del marco legal y fiscal para los próximos años. Un Congreso más alineado con el ejecutivo podría facilitar reformas pro-mercado y que apunten a reactivar la demanda, mientras que un Congreso fragmentado podría ralentizarlas o complejizarlas, generando mayor incertidumbre. Nuestro rol, desde C&A, es precisamente ayudar a nuestros clientes a decodificar estas señales políticas y sociales para que puedan anticipar escenarios y ajustar sus estrategias financieras en consecuencia. No es solo cuestión de números, sino de entender el contexto integral y la respuesta del mercado.

Noticiasdeeconomia.com.ar: Dada esta situación compleja y multifacética, Sebastián, ¿qué consejos clave o aspectos fundamentales deberían tener en cuenta los empresarios para proteger sus compañías y asegurar su crecimiento en este contexto de inflación, demanda retraída y elecciones?

Sebastián Cristofari (CEO de C&A Integral Consulting): Este es el punto crucial. No es un momento para la inacción, sino para la proactividad y la estrategia financiera. Recomiendo fuertemente enfocarse en estos pilares:

  1. Gestión Obsesiva del Flujo de Fondos (Cash Flow): La liquidez es la prioridad número uno. Vayan más allá de las proyecciones mensuales; hagan un seguimiento quincenal o semanal. Optimicen sus ciclos de cobranza y pago.

Minimicen inventarios para no tener capital inmovilizado y desvalorizándose, especialmente cuando la demanda está retraída. La liquidez es su prioridad.

  • Estrategias de Precios Dinámicas y Flexibles, con un Ojo en el Volumen: La capacidad de ajustar precios es crucial. Monitoreen sus costos de forma constante. No se queden atrás con los precios, pero analicen la elasticidad de la demanda de sus productos o servicios. Es un equilibrio delicado entre proteger el margen y mantener el volumen de ventas, esencial cuando el consumo se enfría. A veces, promociones, ajustes en el mix de productos o incluso nuevas líneas de menor costo pueden ser necesarios para estimular la demanda.
  • Control Riguroso de Costos y Búsqueda Incansable de Eficiencia: Revisen cada línea de gasto. ¿Hay oportunidades para renegociar contratos con proveedores estratégicos? ¿Es posible centralizar compras para obtener mejores condiciones?

Inviertan en tecnología y automatización que, aunque impliquen un costo inicial, generen ahorros significativos y mejoren la productividad a mediano plazo, reduciendo la exposición a la inflación de costos y permitiéndoles ser más competitivos en un mercado con demanda contenida. Cada peso cuenta.

  • Diversificación de Fuentes de Financiamiento: No dependan de una sola vía. Mantengan una relación fluida y transparente con sus bancos, pero también exploren instrumentos alternativos como el descuento de cheques o el factoring. Tener opciones les da mayor autonomía y reduce el riesgo en un contexto de tasas elevadas y demanda incierta. El saldo neto negativo de IED de U$S1.679 millones en los primeros cinco meses de 2025 subraya la necesidad de explorar estas vías.
  • Planificación de Escenarios y Construcción de Planes de Contingencia: Simulen sus resultados financieros bajo distintos escenarios (optimista, base, pesimista) en función de los posibles resultados electorales, la inflación y la evolución de la demanda. Para cada escenario adverso, desarrollen un plan de acción claro y predefinido. Esto les da la agilidad para responder rápidamente cuando la realidad se impone.
  • Protección y Retención del Capital Humano: La inflación impacta en los salarios, y la contracción de la demanda puede generar tensiones en el empleo. Desarrollen estrategias de compensación y beneficios que permitan retener el talento clave, y gestionen la plantilla con flexibilidad y eficiencia, ya que la rotación de personal en estos contextos genera costos operativos y pérdida de conocimiento muy elevados.

Noticiasdeeconomia.com.ar: Para finalizar, Sebastián, ¿cómo puede C&A Integral Consulting, desde su experiencia y liderazgo, acompañar a las empresas del Norte en este desafío tan particular?

Sebastián Cristofari: En C&A Integral Consulting, nos posicionamos como el socio estratégico que las empresas necesitan en estos momentos de elevada incertidumbre. Vamos más allá de la contabilidad tradicional. Nuestro expertise en auditoría estratégica, consultoría financiera y contable, sumado a nuestra comprensión del panorama político y social, está diseñado para:

  • Analizar el impacto específico de la inflación, las políticas, el contexto electoral y la contracción de la demanda en el modelo de negocio de cada empresa.
  • Identificar oportunidades concretas para la optimización fiscal, la reingeniería de costos y la planificación estratégica, incluso en mercados retraídos.
  • Diseñar soluciones a medida para la gestión del flujo de fondos, la estructura de capital y las decisiones de inversión, considerando el escenario de demanda.
  • Acompañar en la adaptación a los cambios normativos y en la toma de decisiones críticas que definirán el futuro de la compañía, anticipando las tendencias económicas y sociales.

Nuestra misión es transformar la complejidad económica y política en claridad estratégica y la incertidumbre en una ventaja competitiva tangible. Estamos profundamente comprometidos a que las empresas del Norte Argentino no solo resistan este contexto, sino que emerjan fortalecidas, rentables y preparadas para el crecimiento sostenido en esta nueva etapa, entendiendo las dinámicas de sus mercados. Es un momento para la acción inteligente, y estamos listos para acompañarlos.

Para contactar a C&A Integral Consulting y obtener asesoramiento especializado, visite consultingcya.com.ar

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