El Gobierno de Milei impulsa una reforma impositiva que genera incertidumbre en las provincias
En la apertura del año legislativo, el presidente Javier Milei presentó un ambicioso proyecto para reformar el sistema impositivo del país. En su discurso ante un reducido grupo de gobernadores, Milei destacó la intención de avanzar hacia una reforma que simplifique la estructura tributaria, con el objetivo de reducir a solo seis los impuestos nacionales.
En este contexto, también propuso brindar a las provincias una mayor autonomía fiscal, permitiéndoles gestionar los impuestos que actualmente recauda el Estado nacional en su nombre.
Según el Presidente, la reforma buscaría establecer un «piso mínimo» para cada tributo, considerablemente inferior al total actual. A partir de este umbral, las provincias podrían aumentar los impuestos a su criterio, lo que, según Milei, fomentaría una «competencia fiscal» entre ellas, dinamizando así sus economías.
Sin embargo, la propuesta generó desconcierto entre los mandatarios provinciales, quienes señalaron que aún no han recibido detalles específicos sobre cómo se implementaría la iniciativa. A pesar de las buenas intenciones de generar autonomía fiscal, varios gobernadores subrayan que este cambio debería ir acompañado de una rediscusión sobre la coparticipación federal, dado que, según sostienen, el actual reparto de recursos es injusto y desequilibrado.
Desde diferentes provincias, algunos funcionarios señalaron que sin una reforma integral del sistema de coparticipación, una competencia fiscal entre las provincias podría resultar desigual, ya que el 90% de la presión tributaria recae en los impuestos nacionales. A su vez, se mencionó que en algunas jurisdicciones, como en el caso de Río Negro, la falta de una distribución más equitativa de los recursos nacionales limita la capacidad de las provincias para competir fiscalmente.
El debate sobre la coparticipación se intensificó luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, y el propio Milei instaran a las provincias a reducir los impuestos locales. No obstante, los mandatarios provinciales respondieron que sin una solución justa en el reparto de la coparticipación, las reformas fiscales propuestas por el Ejecutivo nacional podrían agravar aún más las desigualdades existentes.
Por otro lado, las transferencias por coparticipación federal, que representan una fuente clave de financiamiento para las provincias, registraron una caída del 10% en 2024, según datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Si bien en los primeros meses de 2025 se observó una recuperación, los pagos discrecionales a las provincias han sido altamente desiguales, con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires recibiendo más del 80% de los fondos no automáticos, lo que generó tensiones adicionales.
En este contexto económico complejo, el Gobierno de Milei enfrenta el desafío de equilibrar su propuesta de reforma fiscal con las demandas de los gobernadores, quienes reclaman una revisión del sistema de coparticipación y una mayor equidad en la distribución de los recursos federales. Mientras tanto, las provincias seguirán siendo actores clave en las negociaciones legislativas, ya que muchas de las reformas propuestas por el Ejecutivo requieren el respaldo de los mandatarios provinciales para obtener los votos necesarios en el Congreso.


