Cumbre energética, con Vaca Muerta y la minería como estrellas: empresarios abanican dólares para invertir, pero piden previsibilidad
Referentes del mundo energético se dieron cita en un lujoso hotel porteño para debatir el escenario que se abre para la Argentina en el sector. Quirno paso la gorra y Caputo pegó el faltazo. Un pedido unánime de los inversionistas.
Mientras sectores como el consumo, la construcción y la industria vienen muy golpeados, la energía y la minería son en la actualidad los dos motores que rugen con fuerza dentro de la economía argentina. Hacia allí miran el gobierno de Javier Milei, los gobernadores, los empresarios locales y grandes inversores extranjeros. Estos últimos tienen un pedido concreto, dado que los proyectos son a largo plazo: previsibilidad y seguridad jurídica.
Sobre esos puntos hubo una coincidencia generalizada durante el IEFA Latam Forum 2026, que se llevó a cabo en el hotel Four Season, y congregó a varias de las empresas más importantes del sector energético del plano nacional e internacional. El evento tuvo la presencia del canciller Pablo Quirno; el CEO de YPF, Horacio Marín, y también dos gobernadores. La nota la dio el ministro de Economía, Luis Caputo, quien estaba encargado del cierre pero pegó el faltazo. Pero los grandes protagonistas fueron el yacimiento Vaca Muerta y los proyectos mineros sobre la Cordillera.
Tras la apertura del evento a cargo de Nicholas Rémillard, Chief Executive Officer de IEFA, tomó la palabra Quirno quien describió los “logros” alcanzados por el gobierno de Javier Milei, entre los que destacó la baja de 5 puntos del PBI del déficit fiscal, la caída del 10% del déficit cuasifiscal y del 30% del gasto público y la concreción de un marco de estabilidad en las variables macroeconómicas, algo que consideró “clave” para el crecimiento económico, la llegada de inversiones y la creación de empleo.
Especialmente hizo hincapié en la agenda de reformas como la laboral, la Ley de Glaciares –de la cual se discutió mucho durante el evento-, la de Inocencia Fiscal, y el Régimen de Incentivo a las Grande Inversiones (RIGI). El canciller consideró que ese plan ya generó 12 proyectos con inversiones por u$s23.000 millones y evalúa la concreción de otros 20 proyectos adicionales con un monto de aportes de capitales por otros u$s43.000 millones, lo que resulta un pilar fundamental para el desarrollo futuro de Argentina.
Quirno se anticipó con sus palabras –casi las únicas en castellano durante la primera mitad del evento ya que el resto de los expositores lo hicieron en inglés- a lo que fue una coincidencia entre los empresarios: la necesidad de políticas duraderas, previsibilidad, estabilidad, y seguridad para invertir a largo plazo. Y es que proyectos mineros como por ejemplo el de Vicuña en San Juan, están pensados a entre 50 y 100 años. “Un país no protege inversiones duraderas si antes no protege un marco de estabilidad, porque el desorden macroeconómico siempre termina alterando derechos, distorsionando precios relativos y castigando el ahorro y a quienes quieren invertir y lograr el desarrollo económico”, aseguró.

El ministro de Relaciones Exteriores aseguró que dentro de este proceso “el RIGI ocupa un lugar central porque expresa la voluntad del Gobierno de atraer inversiones del exterior a largo plazo hacia sectores que necesitan escala, horizontes temporales y reglas estables como la minería, la energía, la agroindustria, la extracción de minerales críticos y el desarrollo de obras de infraestructura “. “A esto se suman los proyectos desarrollados en torno al crecimiento de la actividad petrolera por el importante aumento de la actividad en Vaca Muerta, que ya supone el 60% del total de los 400 mil barriles diarios extraídos y que demuestra que cuando las reglas son claras y existe orden macroeconómico y previsibilidad los inversores apuestan por Argentina”, afirmó.
La cumbre energética reunió a inversores de grandes empresas extranjeras y locales que escucharon de los labios de Quirno lo que luego reclamaron. También lo oyeron de los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Wereltinek (Río Negro). Se hizo presente también el titular de YPF, Horacio Marín, quien estimó que la Argentina culminará 2026 con un superávit récord de más de u$s10.000 millones en la balanza comercial de ese rubro, que ganó aún mayor impulso luego de la disparada del barril de petróleo a u$s100 por el conflicto en Medio Oriente. Sobre la contracara de ese punto, el impacto en los combustibles como nafta y gasoil, ratificó que se busca reducir a la menor expresión el traslado al surtidor.
¿Qué esperan los empresarios para invertir en Argentina?
A los negocios les gusta la previsibilidad y la confianza. Así podría sintetizarse el sentir general que brindaron los expositores y que acompañó el auditorio con señales de aprobación. Se alabaron las decisiones desregulatorias por parte del gobierno libertario y la decisión de apostar por el equilibrio, aunque no hubo muchos más elogios que esos hacia la administración nacional. El protagonismo parecen tenerlo las provincias y el sector privado.
Francisco Rosemberg, Head of the Wealth & Family Capital Business, BlackRock, sostuvo que “la región ofrece grandes oportunidades. Los inversores necesitan reglas claras y previsibilidad a largo plazo”.

Entre los expositores el pedido de previsibilidad fue unánime, pero todos mostraron un gran entusiasmo sobre la potencialidad energética de la región y de la Argentina en particular. No por nada, muchos de los asistentes representaban a compañías que ya anunciaron multimillonarias inversiones en el país, principalmente vía RIGI, con especial foco en la minería. El sector aguarda con ansias que el Congreso le dé sanción definitiva, y sin mayores cambios, a la Ley de Glaciares.
Al respecto sobre ese punto, el ejecutivo de una importante cámara empresaria reconoció durante un coffee break que hasta último momento temieron que el Senado no diera media sanción al proyecto como finalmente ocurrió. Sobre la discusión en Diputados, dijo que esperan que se apruebe en abril porque “en mayo empieza el escenario político para 2027 y no sabemos qué va a pasar”. “Y si no se aprueba los proyectos no se van a caer, pero las grandes inversiones van a seguir esperando para llegar”, se lamentó.
Ron Hochstein, CEO de Vicuña Corp, empresa que tiene un megaproyecto minero en San Juan, celebró el RIGI al sostener que es una herramienta “única y singular”, y reafirmó que iniciativas tan importantes necesitan “estabilidad”. Su socio en el yacimiento sanjuanino, Jack Lundin, CEO de Lundin Mining, sostuvo: “Tenemos que tener seguridad y certidumbre a largo plazo porque es un proyecto a 50 o 100 años”.

La explotación minera fue uno de los temas destacados y San Juan, el caso más resonado en las conversaciones de la jornada. El ministro de Producción, Trabajo e Innovación de esa provincia, Gustavo Fernández, destacó que ese distrito “concentra el 74% de la exploración total de cobre que existe en Argentina”. «Seis de cada diez minas que hay en el territorio nacional están en tierras sanjuaninas”, apuntó.
Al respecto, Michael Meding, Vice President and General Manager de McEwen Copper, calculó que las exportaciones de cobre podrían triplicarse. Celebró además el camino desregularizador de la Argentina. Mientras que Rod Phillips, Vice Chair, Canaccord Genuity and Chair de Toronto Global, aseguró que “estamos ante uno de los momentos más importantes de la energía como motor de la economía”.
Por el lado de petróleo y el potencial de Vaca Muerta, lo que marca el pulso por estos momentos en la situación de conflicto en Medio Oriente que llevó el barril a u$s100. Para el titular de YPF esto es positivo para la balanza comercial y las cuentas de la compañía, pero advirtió que es temporal el nivel y que pronto volverá a estar entre 70 y 80 dólares. Además de que ratificó que mitigarán el impacto en el surtidor. Al respecto también habló Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, quien coincidió en que “el barril a 100 es transitorio”, pero destacó que “Argentina en una zona de conflicto tiene una oportunidad extraordinaria”.
