Ajuste Previsional al Fútbol Argentino: un gol para el estado, un costo elevado para los clubes
Por Sebastián Cristófari
El fútbol argentino, pasión de multitudes y motor social, se encuentra una vez más en el centro de las políticas de ajuste del Gobierno Nacional. Una serie de movimientos normativos, que se consolidan con la reciente Disposición 16/2025, están redefiniendo las reglas del juego económico para los clubes, con un claro objetivo recaudatorio que beneficia a las arcas estatales, pero que amenaza con desfinanciar a las instituciones deportivas.
La Subsecretaría de Seguridad Social, dependiente del Ministerio de Capital Humano, ha dado un paso firme con la Disposición 16/2025, que rige a partir del 1° de agosto de 2025. Esta normativa establece un drástico aumento en la alícuota de las retenciones y percepciones sobre los ingresos de los clubes de fútbol, pasando a un 13,06% permanente, con un adicional transitorio del 5,56% por 12 meses, totalizando un 18,62%. Este ajuste no es un hecho aislado, sino la última jugada en una serie de cambios que buscan normalizar y maximizar la contribución del fútbol al sistema previsional.
La Recaudación como Prioridad: El Beneficio para el Gobierno
Para el Gobierno, la implementación de estas medidas responde a una necesidad imperante: sanear el déficit del sistema previsional y asegurar su sostenibilidad. Funcionarios como el ex Jefe de Gabinete de Ministros, Federico Sturzenegger, han sostenido públicamente que el régimen especial del fútbol, históricamente más laxo en sus contribuciones, generaba un «subsidio» a los clubes por parte de los jubilados. Las cifras oficiales respaldan esta postura, revelando que el anterior Decreto 510/2023, que había sido reinstaurado provisionalmente por una medida judicial tras la suspensión del Decreto 939/2024, solo cubría el 57% de las obligaciones y generó un déficit superior a los $19.900 millones.
Con la Disposición 16/2025, el Estado busca cerrar esa brecha. Al elevar significativamente las alícuotas que los clubes deben tributar sobre ingresos como la venta de entradas, los derechos de televisación, la publicidad, los pases de jugadores e incluso las apuestas y comisiones de agentes, se espera una inyección directa de miles de millones de pesos al sistema de seguridad social. Esto se traduce en un alivio fiscal para el erario público y una herramienta para equilibrar las cuentas nacionales, en línea con la política de «déficit cero» que impulsa la administración actual.
El Costo del Ajuste: Un Duro Golpe para los Clubes
Mientras el Gobierno celebra la potencial mejora en las cuentas públicas, la medida es recibida con profunda preocupación y resistencia por parte de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la gran mayoría de los clubes. Para las instituciones deportivas, este incremento previsional representa un golpe directo a sus finanzas, amenazando con desequilibrar presupuestos ya ajustados.
1. Aumento Exponencial de Costos: El salto de una alícuota que, en su último valor, rondaba el 7,5% a un 18,62% implica un incremento de más del doble en sus obligaciones previsionales. Esto afectará directamente la capacidad de inversión de los clubes en infraestructura, mantenimiento de estadios y, fundamentalmente, en sus divisiones inferiores.
2. Amenaza a la Función Social: Los clubes argentinos, a diferencia de modelos puramente empresariales, tienen una arraigada función social. Brindan contención a miles de niños y jóvenes a través de escuelas de fútbol y otras disciplinas deportivas, generando un impacto comunitario invaluable. El aumento de los costos previsionales podría forzar recortes en estas áreas, desvirtuando su rol social.
3. Impacto Desproporcionado en Clubes Pequeños: Si bien grandes clubes como River Plate han manifestado su preocupación y el impacto en sus millonarias transacciones (como la diferencia en la tributación por la venta de juveniles), son las instituciones de ascenso y del interior del país las que sufrirán las consecuencias más severas. Con ingresos limitados, menor capacidad de generar recursos por transferencias y una fuerte dependencia de la masa societaria y subsidios, el incremento previsional podría llevar a muchos al borde de la quiebra o a una precarización insostenible.
4. Limitación en la Inversión Deportiva: Menos recursos disponibles significan menos dinero para la contratación de jugadores, la mejora de campos de juego y la inversión en tecnología. Esto podría afectar directamente la competitividad del fútbol argentino y su capacidad para retener talentos, impulsando una mayor fuga de futbolistas al exterior en busca de mejores condiciones.
5. Conflicto Legal y Continuidad de la Disputa: La experiencia reciente con el Decreto 939/2024, suspendido por una cautelar de la AFA, demuestra que los clubes no están dispuestos a aceptar estas medidas de forma pasiva. Se anticipa una nueva batalla legal contra la Disposición 16/2025, lo que podría generar incertidumbre y prolongar la tensión entre el Gobierno y las entidades deportivas.
En definitiva, la Disposición 16/2025 marca un punto de inflexión en la relación económica entre el Estado y el fútbol argentino. Si bien el Gobierno busca reequilibrar las cuentas previsionales, la imposición de una carga fiscal significativamente mayor sin un consenso o un plan de acompañamiento, podría comprometer seriamente la estabilidad y la función social de los clubes, transformando un «gol» para el fisco en un potencial autogol para el desarrollo del deporte nacional.


